Saltar al contenido

Excursiones

Qué ver cerca del Delta del Ebro: 5 escapadas a menos de una hora

Casco antiguo de Tortosa con la catedral y el río Ebro al atardecer, montañas al fondo

Lugares mencionados

Lugares mencionados

Desde la punta de la Ràpita, en menos de una hora de coche pasáis del arroz inundado a una catedral gótica, a un castillo metido en el mar o a viñas viejas de garnacha entre olivos. Mucha gente reserva pensando solo en flamencos y se pierde la mitad del viaje.


El Delta da para más de lo que pensáis

Casi todos llegan con la idea de ver el Delta en un día y se van con cara de haberse dejado cosas. Es normal. Entre los arrozales, los flamencos de l'Encanyissada, el Trabucador y la lonja de pescado, el Delta del Ebro en dos días se queda corto. Pero hay otra razón para alargar la estancia: lo que tenéis alrededor.

La Ràpita está plantada en la punta sur del Delta, sobre la badia dels Alfacs. Eso la deja a tiro de coche de cosas que no se parecen en nada entre sí: ciudades con catedral, castillos sobre el mar, bodegas centenarias y montaña de verdad. Todo a menos de una hora, con las distancias reales que os doy abajo. Si venís sin vehículo, mirad antes cómo moveros por el Delta sin coche, porque para estas escapadas el coche cambia mucho las cosas.

Tortosa: la capital monumental (25 min)

La escapada más fácil y la que más sorprende. Tortosa está a media hora subiendo el río por la N-340, y es una ciudad con catedral gótica, un castillo árabe encima del casco antiguo (la Suda, hoy parador) y un barrio judío que se recorre a pie en un rato. De esos sitios donde te paras a mirar una fachada y resulta que tiene seiscientos años.

Subid a la Suda al final de la tarde. Desde arriba se ve el Ebro abriéndose hacia el Delta y el Montsià recortado a contraluz. Bajáis, un vermut en una plaza del centro y de vuelta a la Ràpita para cenar. Si os tira la piedra y la historia, en la excursión a Tortosa desde la Ràpita lo desgranamos calle a calle. Y fijaos en las fachadas modernistas del centro: forman parte del patrimonio modernista de las Terres de l'Ebre que mucha gente ni sabe que existe.

Peñíscola: el castillo sobre el mar (45 min)

Tirando hacia el sur, ya en Castellón, está Peñíscola. Tres cuartos de hora largos por la AP-7 y os plantáis ante uno de los pueblos más fotogénicos del Mediterráneo: el casco amurallado encaramado a un peñón que entra en el mar, con el castillo del Papa Luna arriba del todo. El de las series y los anuncios. Si os pica la curiosidad, hay rincones del Delta y alrededores rodados en cine y series que reconoceréis.

Funciona muy bien de medio día y con niños: callejear dentro de la muralla, bajar a la playa, comer junto al puerto. Un apunte de quien conoce el viento de aquí. Cuando entra mestral fuerte, Peñíscola queda más resguardada que nuestras playas, así que es buen plan para un día de viento en la Ràpita. En agosto el peñón se llena. Id pronto.

La Terra Alta: vino viejo entre olivos (40 min)

Mi favorita, y la que menos gente se espera. Subiendo hacia el interior, en cuarenta minutos dejáis atrás el arroz y entráis en la Terra Alta: viñas viejas de garnacha y cariñena, cooperativas modernistas que parecen catedrales y un paisaje seco y luminoso que no tiene nada que ver con el Delta.

Es tierra de garnacha blanca, una uva que aquí da vinos con cuerpo, y de cooperativas centenarias que merecen la visita aunque no bebáis. Reservad una cata en una bodega familiar, comprad un par de botellas y volved con ellas. La gracia de tener apartamento es abrirlas con calma en casa. Tenéis la ruta de bodegas de la Terra Alta con paradas concretas. Y ya que subís entre olivos, entenderéis por qué el aceite de oliva del Baix Ebre y el Montsià es de los mejores que vais a probar.

El Montsià y Morella: montaña a la carta (10 min y 1 h)

No hace falta irse lejos para tocar montaña. La sierra del Montsià la tenéis justo detrás del pueblo. En diez minutos estáis en el arranque de los senderos, y en una mañana subís a miradores desde donde el Delta se ve entero, dibujado como un mapa. Es senderismo en la sierra del Montsià con pendiente seria y vistas que valen el esfuerzo. Hay tramos para escalada en el Montsià si lo vuestro es agarrar roca.

Y si queréis estirar la escapada hasta la hora de coche, está Morella: una de las villas medievales mejor conservadas de España, amurallada entera y coronada por un castillo, ya arriba en el Maestrazgo. La carretera es de las que se disfrutan, con curvas entre encinares. Plan de día entero. Mejor con tiempo y sin prisa. Si os va ir recopilando villas así, echad un ojo a más excursiones de un día desde la Ràpita para acabar de armar el viaje.

Por qué la Ràpita es la base perfecta

Mirad el mapa y se ve solo. La Ràpita queda en el centro de todo esto: Tortosa al norte, Peñíscola al sur, la Terra Alta al oeste y el Montsià justo encima. Hagáis la escapada que hagáis, volvéis a la misma cama cada noche y os ahorráis el hacer y deshacer maletas.

Esa es la ventaja de tener base fija con cocina y aparcamiento. Salís por la mañana a ver castillos o a catar vino, y al volver os queda la badia dels Alfacs para un baño tranquilo, la lonja para comprar pescado recién descargado y el atardecer de propina. Si dudáis cuántas noches reservar, esto inclina la balanza: con un par de días extra pasáis de ver el Delta a conocer las Terres de l'Ebre. Para organizarlo, qué hacer en la Ràpita en una semana os da el armazón, y dónde alojarse en el Delta del Ebro os ayuda a elegir la base.

Tours y actividades en la zona

Buscar tours y experiencias

Tours guiados en el Delta

Ver tours guiados en el Delta

También os puede interesar

Sigue explorando

Si queréis hacer todas estas escapadas con calma, lo lógico es quedarse unas noches más: en Lo Peix tenéis la cocina, el aparcamiento y la badia a un paso, y volvéis a casa cada tarde sin estrés.

Guía Premium

Guía Premium — el Delta como nadie te lo cuenta